Comunicación asertiva: ejemplos reales de las diez frases más difíciles

Diez situaciones incómodas del trabajo con la frase que no funciona y la que sí, y el motivo exacto por el que una se puede responder y la otra no.

· 6 min de lectura · Equipo de Valor


La teoría de la comunicación asertiva cabe en tres palabras: hecho, efecto, petición. La dificultad nunca ha estado ahí. Está en que, con una persona delante, la frase que sale por la boca es otra.

Estos son diez casos habituales, con la versión que casi todo el mundo dice y la que funciona. En cada uno vale la pena fijarse en lo mismo: no en cuál suena más firme, sino en cuál se puede responder.

1. Alguien de tu equipo interrumpe constantemente

Vago

Intenta dejar hablar un poco más a los demás en las reuniones, que a veces te lanzas.

Concreto

En la planificación del martes cortaste dos veces a Paula antes de que diera su estimación. En la próxima quiero que la dejes terminar el número, aunque sepas que está mal.

La primera no se puede incumplir, y por eso tampoco se puede cumplir. «Intenta lanzarte menos» no tiene una versión observable. La segunda sí: dentro de una semana las dos personas estarían de acuerdo sobre si ocurrió.

2. Te llega un encargo nuevo y estás al límite

Esa última frase es la que hace todo el trabajo. Devuelve la decisión sobre prioridades a quien tiene que tomarla, sin discutir, y evita la conversación más habitual del mundo laboral, que es aceptar las dos cosas y fallar en una.

Lo que rompe este esquema es el motivo largo. Cuando el «porque» dura noventa segundos, la otra persona escucha una lista de obstáculos y empieza a resolverlos uno por uno. Ya no estás poniendo un límite, estás negociando. El desarrollo completo está en aprender a decir que no.

3. Tu jefe toma una decisión que te parece un error

Aquí el orden importa más que en ningún otro caso. Si empiezas por el desacuerdo, la conversación se cierra antes de llegar al argumento.

Pedir que se revierta la decisión entera obliga a la otra persona a admitir que se equivocó. Pedir una prueba de carga no obliga a nada y suele conseguir el mismo resultado.

4. Un compañero presenta tu trabajo como suyo

Vago

Oye, no sé si te diste cuenta, pero en la reunión de ayer se quedó un poco la sensación de que el análisis lo habías hecho tú solo.

Concreto

En la reunión de ayer presentaste el análisis en primera persona del singular. Lo hicimos entre los dos. Quiero que la próxima vez lo digas así.

La versión débil está construida para poder retirarse: «no sé si te diste cuenta», «se quedó la sensación». Si la otra persona responde «pues yo no lo vi así», no queda nada. La segunda es un hecho, y a un hecho no se le responde con una impresión.

5. Alguien entrega tarde por tercera vez

Pedir lo que la persona puede cumplir es más eficaz que pedir lo que quisieras. Un aviso a tiempo se puede garantizar; una entrega perfecta, no.

6. Recibes una crítica que te parece injusta

Vago

Bueno, es que no tuve tiempo, ya sabes cómo ha estado el mes, y además nadie me dijo que era para el martes.

Concreto

Quiero entenderlo bien antes de responder. ¿Qué parte concreta te pareció floja? Porque yo lo cerré el lunes pensando que el plazo era el miércoles.

Defenderse antes de entender es la reacción automática y garantiza que la conversación se convierta en una discusión sobre versiones. Preguntar primero no es debilidad, es quedarse con más información que la otra persona.

7. Necesitas cortar una reunión que se va de tema

8. Tienes que decirle a alguien que su trabajo no está al nivel

Aquí la tentación es envolverlo tanto que el mensaje desaparece. La técnica del sándwich es exactamente eso, y por qué falla está en crítica constructiva.

Vago

La propuesta está muy bien en general, se nota el trabajo, quizá se podría revisar un poco la parte de números, pero vamos, buen trabajo.

Concreto

La estructura está bien. La parte de números no está lista: hay tres cifras que no cuadran con el informe de agosto. Necesito esa sección rehecha para el jueves.

9. Alguien te habla mal delante del equipo

Esta es la única de la lista en la que la respuesta correcta casi nunca es responder en el momento.

10. Tienes que pedir algo que te da vergüenza pedir

Vago

Perdona que insista con esto, seguro que no es buen momento, pero no sé si habría alguna posibilidad de revisar mi salario en algún momento.

Concreto

Quiero hablar de mi salario. Llevo un año llevando la cuenta de Nexo, que era la parte de Miguel, y el rango de mercado para lo que hago está entre 52 y 58. Quiero llegar a 55.

Las disculpas de apertura no suavizan la petición, la debilitan antes de que se oiga.

Y el número al final no es opcional: quien no dice una cifra está pidiendo que la diga el otro, y rara vez sale a favor. El resto está en cómo pedir un aumento de sueldo.

Esto no funciona si la otra persona describiría los hechos de otra manera. Los diez ejemplos dan por supuesto que lo ocurrido está aceptado y que solo se discute cómo decirlo. Cuando no es así, esto no es comunicación asertiva, son dos versiones de la misma semana, y las dos tienen que estar sobre la mesa antes de que ninguna frase sirva.

Lo que tienen en común los diez

En las diez versiones que funcionan hay un hecho que se podría haber grabado, un efecto que no es «me molestó» y una petición que la otra persona puede cumplir o no cumplir, sin ambigüedad.

Y en las diez versiones que no funcionan falta la tercera. Ese es el patrón: casi nadie tiene un problema para describir lo que pasó. El problema es pedir algo en voz alta y quedarse callado después.

Preguntas que suele hacer la gente

¿Puedes dar un ejemplo sencillo de comunicación asertiva?+

Sí. En lugar de «necesito que te impliques más», que es un juicio sobre la persona, se dice «en la reunión del martes no llegaste con los números y la decisión se aplazó una semana; en la próxima quiero tenerlos el día antes». Hay un hecho con fecha, un efecto verificable y una petición que se puede cumplir o no cumplir.

¿Cómo se dice que no de forma asertiva sin quedar mal?+

Con un no corto, un motivo y una alternativa, en ese orden y sin justificarse de más. La justificación larga convierte tu límite en una propuesta negociable, porque le da a la otra persona una lista de objeciones que rebatir. Un no de dos frases se acepta mucho mejor que un no de dos minutos.

¿Qué frases hay que evitar para sonar asertivo?+

Las que borran la petición. «Era solo por comentarlo», «si puede ser», «no sé si tiene sentido», «cuando puedas» y cualquier cosa que empiece por «perdona que insista». Todas suavizan tanto el mensaje que la otra persona sale sin saber que se le ha pedido algo, y con razón, porque no se le ha pedido.

¿La comunicación asertiva sirve también por escrito?+

Sirve, y por escrito la estructura importa todavía más porque no hay tono que corrija un mensaje mal construido. La regla práctica es poner la petición en las tres primeras líneas y dejar el contexto detrás. Un mensaje que pide algo en el último párrafo casi siempre se responde solo a lo que estaba arriba.

¿Cómo respondo si la otra persona se pone a la defensiva con mi ejemplo?+

Bajando el volumen y no añadiendo ejemplos nuevos. Sumar casos sobre alguien que ya se está defendiendo confirma la sensación de emboscada. Lo que funciona es preguntar cómo lo vio, escuchar hasta el final y volver a la misma petición sin cambiarla. Repetir la misma petición con calma es más fuerte que traer tres argumentos más.

Practícala antes de tenerla

Practica esta conversación con Andrea esta noche.

Estás al límite y un director de otra área llega con «una cosa más». Sostén el límite. En Valor se lo dices en voz alta a Andrea, director comercial, que se resiste igual que lo haría de verdad. Diez minutos y una puntuación que te dice qué llegó realmente.

A

Decir que no

Andrea, Director comercial · 3 niveles

Descárgalo en el App StoreDisponible en Google Play

Ya en el App Store. La versión para Android está en camino.

Sigue leyendo

Los 15 artículos de la biblioteca